Figura de mascota personalizada a partir de fotos: cómo se encarga
Qué fotos sacarle a un animal que no se está quieto, cómo pasamos de las fotos a una figura con su peana y su nombre y qué hacer si la mascota ya no está.
Una mascota no necesita una cara idéntica para reconocerse. La reconoces por cómo se sienta, por la oreja que siempre lleva doblada, por la mancha del lomo. Por eso es de los encargos que mejor salen partiendo de fotos, y lo difícil casi siempre es sacar las fotos.
En corto: cuatro o cinco fotos a la altura del animal y con luz de día. Con ellas preparamos una imagen de referencia, la apruebas, se modela y se imprime en resina, en un color o pintada a mano, sobre una peana con su nombre.
Las fotos: a su altura y con luz de día
El error más común es mandar la foto bonita del móvil, con el perro mirando hacia arriba desde el suelo. Para modelar hace falta verlo entero y sin deformar:
- De lado y entero. Es la más importante: da las proporciones de patas, cuerpo y cola.
- De frente y de tres cuartos, con la cabeza recta.
- De cerca, la mancha del ojo, el collar, la oreja caída.
Sin flash y sin filtros: el flash aplana el pelaje y los filtros cambian los colores. Si no se está quieto, no busques la foto perfecta: diez regulares desde ángulos distintos sirven más que una buena.
De las fotos a la figura
Con tus fotos preparamos primero una imagen de referencia: cómo quedaría el animal hecho figura, con su postura y sus manchas. La hacemos con ayuda de herramientas de IA y te la enseñamos antes de modelar nada; si no es él, se rehace hasta que lo sea. Después se modela en 3D a partir de esa imagen y de tus fotos.


Lo que se reproduce es lo que lo hace reconocible: la silueta, la postura, la cabeza, las orejas, la cola y el dibujo de las manchas. El pelo no se modela mechón a mechón; se modela su volumen y su dirección, y la pintura hace el resto.
En resina, pintada a mano y con su nombre
Las figuras de animales las imprimimos en resina, que recoge el detalle fino y sale lisa. Hay dos acabados:
- En un color, gris o blanco, con aire de escultura. Es más rápida.
- Pintada a mano, con sus colores. Es la que hace que alguien diga «es él».
Entre 8 y 15 centímetros de alto es donde una mascota luce: se ven bien la cara y las manchas, y cabe en una estantería. Va sobre una peana con su nombre en relieve.

Si tu mascota ya no está
También se hacen figuras de animales que ya no están, con las fotos que queden. No hace falta que sean buenas: mándanos todas, aunque estén movidas o antiguas.
Si solo hay una o dos, te decimos antes de empezar qué partes podemos respetar y cuáles habrá que interpretar, y el modelo lo corriges tú, que lo conocías.
Para empezar, sube las fotos desde el formulario con el tamaño y la postura que quieres. El presupuesto lleva el modelado incluido. Los plazos, aquí.
¿Quieres ver cómo quedaría?
Mándanos las fotos de tu perro o tu gato, aunque sean pocas. Te contestamos con lo que se puede hacer y el precio, sin compromiso.
Con una foto, te contestamos con el precio en menos de 48 horas. Sin compromiso.